TÓMAME EN GUERRA

No te me duermas tan pronto,
que a veces, sólo a veces,
me gusta que luches un poco más.

Adoro resistirme mientras me cosquilleas,
perder la poca energía entre carcajadas,
darte mi espalda desnuda,
como un muro.

Tus yemas lo atraviesan como balas,
clavándoseme profundas,
se borra el cansancio,
se olvidan las horas pasadas.

Ya sabes que al final voy a rendirme,
que esta lucha siempre la tienes ganada,
que mi piel te espera siempre,
impaciente.

Y aunque te lo diga,
no me dejes en paz.

Tómame en guerra.

Poesía recogida en el blog CAÓTICA Y EL CAOS

TU PASEO POR LAS NUBES

Dime buen amigo,
como te puedo ayudar,en tu gran paseo final?

Recibí
tu carta... sentimientos de rabia y felicidad
se confundían,
lágrimas de
sal, corazón de bondad, Tú...payaso en la compasión
Has compartido conmigo
una parte de tu caminar,
emocionada y agradecida,

Hoy voy a lanzar
un deseo a lo más alto,
por encimas de la nubes, donde al hombre se le
escapa,
para que en tu paseo por las nubes,
estes lleno de Paz, de esa
Paz que
"Sonrie desde dentro" ¿tu ya sabes verdad?

Como dicen que
el amor hace milagros...
yo pongo el mío a tu disposición,
coge todo el
que necesites...
y así el prox. 6-05-08, ese milagro sea una realidad.

Aún en la distancia, rozamos nuestra esencia,
solo quiero que sepas,
que siempre tendrás un lugar en mi corazón.
y que tu especial paseo, por
las nubes, sea muy especial...

Poema de mi amiga Aurora Bosch recogido en su blog VIVIR CON CORAZÓN para recordarle que aquí tiene también su rincón.

RESPUESTA (a Mª Vega –rapsoda–)

Hoy, otra vez he leído
en el silencio, que llena
la noche con su quietud,
cubierta de mil estrellas,
tu poema dirigido
a mi persona, y que expresas
con gran naturalidad
y sinceridad entera.

Bien te agradezco ese gesto,
sin vanidad, con firmeza,
de esa opinión sobre mí
clara, rotunda y escueta.

Yo, que siempre he observado
de los demás la nobleza,
procuré elegir lo justo
positivo y con riqueza,
y hoy al leer esos versos,
tu opinión, con esa entrega
que pones al mencionarlo,
he aprendido más de ti,
por tu valor y franqueza.

La cultura para el bien
siempre ilumina y enseña,
la envidia es la que destruye,
nos divide y nos enfrenta.

Quien diga que no se aprende
de las personas sinceras,
se está engañando a sí misma,
la mentira nunca enseña.

María, los grandes hombres
y mujeres de esta tierra,
son grandes por ser humildes,
no desdeñan la pobreza;
ellas y ellos conocen
la sabia naturaleza,
y practican su enseñanza
con ejemplo y elocuencia.

Si tuviésemos un poco
de dignidad y conciencia,
veríamos la sencillez
que ilumina en su grandeza.

“Hay tanto valor vacío,
llanto, dolor e indigencia,
que vamos acorazados
con la infamia entre las cejas”.

No nos importa lo ajeno,
ni su angustia ni su pena,
y pisoteamos al débil
sin temor y sin clemencia.

Nos da igual, mientras no llegue
a nosotros la tristeza,
repetimos con mentiras
señalando la proeza,
la hazaña y humillación,
que a veces viene de vuelta.

Gracias Vega, yo ya entiendo,
que al escribirme quisieras
expresar lo que tú sientes
de mi poesía inquieta,
donde hablo de esos valores
perdidos que no regresan.

Mas te diré, que en el mundo,
si hay una especie imperfecta,
ésa es la persona humana
“tan culta de inteligencia”.

Y que en este gran espacio,
este Universo, que encierra
luceros, polvo del cosmos,
astros, lunas y cometas,
existe un mundo difícil
limitado por fronteras.


Aunque, siempre existirán
personas grandes y buenas,
como tú, Vega lo eres,
amiga y gran compañera.

Poema extraído del libro CAFÉ BOULEVARD de Juan Antonio Galisteo

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LA GUÍA DE MI LUZ

Ríos de arena, caídos del cielo
sombras de dudas en este aguacero
es infinito el mor que perdemos, nuestro amor
Barco de vela faltito de viento, nieve en abril y calor en enero, un almirante sin rumbo, sin retos, sin tripulación,
Sé que estar junto a ti, es el reto eterno de mis fantasias (de tus fantasias)
Sé que perderme es morir,
guía de mi luz ella es la guía de mi luz, la guía de mi, (la sirena de este mar), luz
Se que perderme es morir,
guía de mi luz ella es la guía de mi luz, la guía de mi (el sonido del mar) luz

Un soñador que se pierde en sus sueños
un pescdor que se enreda en sus miedos
La luz del faro se queda tan lejos
que se apagó
Hoy las estrellas me niegan destellos
hoy la razón no se pone de acuerdo
mientras escribo tu nombre en el cielo
de mi corazón.

Y sé, que estar junto a ti, es el reto eterno de mis fantasias (de tus fantasias)
Sé que perderme es morir,
guía de mi luz ella es la guía de mi luz, la guía de mi, (la sirena de este mar), luz
guía de mi luz ella es la guía de mi luz, la guía de mi (el sonido del mar) luz

Ríos de arena, caídos del cielo
sombras de dudas en este aguacero
es infinito el amor que perdemos, nuestro amor.

Te busqué y te busqué en los albores del alma,
cautivos de este amanecer y sé que eres tú,
que eres tú la única guía,
la única guía
de mi luz, de mi luz.

CON UNA SOLA MIRADA ME BASTA

Piérdete en sus ramas infinitas
sus troncos blancos
sus hojas liberadas por el viento
mete, así, primero una mano,
así, suavemente, ya estás dentro
ya estás dentro de ese pedazo de vida.
Camina.

Poema extraído del libro POEMAS ARBOLADOS de Almudena Fernández Santos

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CASTAÑO

¿ES locura —o bien juicio recobrado—
detener el andar, pararse en medio
de la acera del día para hablarle
al árbol retoñado que se encuentra
delante de nosotros? Para hablarle
muy de cerca aunque mudos y por dentro,
sin musitar palabra, pero hablarle
como lo haríamos ante el amigo
bueno con quien estamos siempre a gusto.

Yo me detengo a veces de este modo.

Me pongo en un rincón, junto al lugar
que ya se había transformado en casa,
en seguro recinto de la vida,
y oigo el temblor de todas esas hojas
como un pueblo con una sola lengua;
escucho el agua de ese movimiento
que es libertad al tiempo que destino,
y en su verdor iluminado aprendo
a ser mejor y más el ser que quiero.

Poema extraído del libro NOMBRES DEL ÁRBOL de Antonio Moreno

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VIVIR DEPRISA, MÁS DEPRISA

Un abrazo eterno…
desde el cielo
hasta lo más profundo del mar
Una caricia infinita…
desde tu cabello, tus dedos, tu piel
hasta lo más hondo de tu alma
Sólo quiero morirme
y esperar en un rincón del cielo, solo
ese abrazo que tanto echo de menos
aquellas caricias que me volvían loco
esas palabras que nutrían mi anhelo
Sólo quiero morirme
avanzar rápido, arriesgarme, vivir deprisa
envejecer sin pausa, dormir poco
llenar espacios y tiempo
sólo quiero llegar al fin, ser valiente
para tenerte otra vez cerca
para abrazarte por última vez
o por primera
y para siempre
en un abrazo eterno
en una caricia infinita.

Poesía recogida en el blog DIARIO DE UNA RESURRECCIÓN

CAFÉ BOULEVARD


Hay en Bilbao un café
que en el Arenal se encuentra,
a un lado del teatro Arriaga,
cerca de la plaza Nueva.

Café Boulevard le llaman,
y en él se dan a la escena
esos valores del arte,
toros, pintura, comedia.

El tango también se baila,
argentino, de una pieza,
hay coros, hay orfeón,
bilbainadas, habaneras.

Hay en Bilbao un café...
donde vienen los poetas
a dejar su pensamiento
libre, como una gacela.

Mientras algunos escuchan,
el poeta sólo expresa
lo mejor del sentimiento,
desbordándolo hacia afuera.

Hay en Bilbao un café...
y subiendo la escalera,
encontraréis un salón
y en medio de él, una mesa.

Ni es el café de Chinitas
ni el de Gijón, ¡ya quisieran!

Aunque el nombre esté en francés,
Bilbaíno es, de excelencia,
y os diré, que allí los martes
a eso de las siete y media,
se dan cita en su tertulia
los amantes de las letras.

Poema extraído del libro CAFÉ BOULEVARD de Juan Antonio Galisteo

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EL ESPEJO DE LA PARED

Extiendo mi mano ansiando que la calidez de tus dedos
sobrecojan con un diminuto escalofrío
mi palma generosa por recibirlos;
para luego apretarlos,
estrechándolos como en un abrazo
en el que pueda disolver tanto deseo
al que se sujeta todo mi cuerpo con un temblor
como el pequeño espejo de la entrada a la pared,

el mismo que nos vio llegar
y luego marcharte sola cerrando la puerta.

Poema extraído del libro CONVIVIENDO CON EL CAOS de Óscar Alberdi

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Te busco a ti,
bella belleza
sin nombre, sin apellidos,
sin rostro, ni domicilio
que bella te aposentas
en mujer, hombre, niño,
o en medio de un destino.

Te busco a ti,
bella belleza
por todos los caminos
a veces te encuentro
callada en la orilla de un río
o colgada de la rama de un pino
donde te dejó el aire un día
en uno de sus delirios.

Poema extraído del libro SANGRANDO POEMAS de Almudena Fernández Santos

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VENCEJOS

Como el actor, que aspira a abandonarse,
a salir de su piel y hacerse extraño
mientras por él nos hablan otras vidas,
así, vencejos que bajáis de pronto,
así parece que uno hable y mire
tras oír vuestro grito en la mañana.
Uno carece ya de edad, no tiene
ni el juicio de quien era, ni la voz
que hasta ahora tenía, ni los ojos
turbios con que creía ver las cosas;
posee nada más lo que dejáis
cuando dejáis vibrando el aire entero,
y parece que mire así por todos.

Poema extraído del libro NOMBRES DEL ÁRBOL de Antonio Moreno

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ESPACIO


Este fuego penetra
y renace en mi ser,
es cáliz que se eleva entre las olas,
verbo de luz, abierto como un fruto
en la hondura sin voz,
en los párpados blancos de la noche.

Esta luz enhebrada en los segundos,
en la tiniebla dormida de mis huellas,
tiembla en mis manos, abre su piel,
para ofrecerme el tacto
del espacio apagado, denso, quieto,
en el silencio hambriento
de su penumbra.

Poesía recogida en el libro de CUERPOS TRANSLÚCIDOS de María Elena Martínez Abascal

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¿A QUIÉN COÑO SE LE OCURRIÓ PONERLE MI NOMBRE A UNA GALLETA?

Regálame un silencio que dure exactamente
el tiempo que tardas en inundarte de mis ojos.

Deja que se me vayan las musas,
no me importa,
voy a darles vacaciones indefinidas,
que vuelvan cuando quieran,
o cuando me echen de menos.

A veces no las necesito,
supongo que ya te has dado cuenta.
Para quedarme callada mirándome en tus ojos,
prefiero que estemos a solas,
sin que nadie nos moleste.

Y mucho menos el tiempo,
que sigue latiendo dentro del reloj
que nunca llevo atado a la muñeca.

Nunca pensé que pudiera vivir
sin un tictac pegado a las arterias de mi alma,
pero contigo el tiempo ni existe ni suena.
Pasa, sí,
eso no podemos evitarlo,
pero yo no lo oigo, ni me importa.
Podría pasarme las noches en vela,
mezclando palabras, humo y ron,
tan solo acompañada del sonido de la madrugada plateada.

Deja que se vayan,
de verdad que no me importa.

Quedan escalones por subir, muchos,
pero no me da miedo subir alguno sola,
sin ellas,
sabes? tú estás,
y con eso me parece más que suficiente.
Atrapas mis dedos entre los tuyos y tiras de mí,
volcando palabras en desorden dentro de mi alma,
ya voy,
a ponerlas sobre la mesa,
como las cartas, y a ordenarlas.

No me guardo un as bajo la manga,
muestro lo que soy, ni más ni menos.
Me dejé la primera capa de piel
arrancada a tiras por el camino,
esa que sirve de disfraz
y de coraza a las serpientes.

Tengo los poros manchados de tinta y de versos sinceros.
La mentira me la guardo para lo que no me importa,
es decir, poco, muy poco.
Y mucho menos, me la guardaría para ti.

Lo que tú te mereces de mí no tiene nombre exacto,
ni sé siquiera cuánto puede pesar, no hay cifra,
no se me dan muy bien los números, ya lo sabes.

A veces no se me dan bien ni las palabras.

Quizá soy de gestos, y por eso,
hay luces que se me esconden en el alma hasta que puedas verme.

Si se me escapan gotas de sal, y a la vez,
la luna menguante se me clava en los labios,
aún hay esperanza.
Eso casi nunca se me queda en el camino.

A veces ando despacio y sigilosa,
para que nadie me oiga,
otras, salgo corriendo como la loca que soy,
y pocos pueden alcanzarme.

También me voy a solas,
a buscarme y no encontrarme durante días,
a enumerarme los defectos en una hoja de papel,
a romperla en trocitos y tragármelos sin masticar,
uno a uno.

Otras, me encuentro en los sitios más inesperados,
como en un plato de mi comida preferida,
un gato negro esperándome al fondo de la calle
o un verso.

Entonces es cuando soy yo,
con las mayúsculas empujando por brotarme de la tierra bajo mis pies.
Si me encuentras, así, sin buscarme,
sólo hazme un favor,
no me dejes marchar.

Poesía recogida en el blog CAÓTICA Y EL CAOS

A MI HIJO

A mi hijo,
siempre le tengo dicho
que cuando peor vayan las cosas
lo mejor que puede hacer
es cambiar de identidad.

A mi hijo,
le explico que si acaba en la cárcel
lo único en que deberá de pensar,
a partir de que se cierna tras él
el eco metálico de la puerta de su celda,
ha de ser en como escapar.

Podría empeñarme como el resto
de bien intencionados padres
—sin manual de instrucciones
pero voluntariosos para que en el futuro
nadie (eso se creen) les pueda echar nada en cara—,
en aleccionarlo con otra serie de valores
que no son más que buenos consejos
con los que se consuelan
por no poder ya dar mal ejemplo.

Mi propia experiencia, me ha demostrado
que si con el tiempo no los pisotea
lo único para que los usará
será como rehenes
para pasarse al enemigo.

Así que, me esfuerzo por descubrirle cosas aconsejables;
por abrir sus pequeños ojos
acerca de lo poco acertado de llevar una silla para sentarse en un bosque
sobre todo si esta es de madera.

Que no es práctico usar los dedos
para llevar la cuenta de las estrellas.
Que no señale a las personas mayores por ser de mala educación,
y si le pillan, disimule
haciendo como si estuviera contando estrellas.

Que no las interrumpa mientras hablan,
y si alguna lo interroga sobre lo que acaba de decir
porque le han sorprendido distraído a su explicación,
responda, con tono seguro, que contaba estrellas
(la mayoría de los jueces terminan su vida
de emitir juicios sobre otros hombres
sin haber escrito un epitafio para su muerte)

Que mire siempre a los ojos de la gente
para que no pierda nunca la virtud
de saber en cada momento quién le ama.
( con el tiempo vera que casi todos son unos hijos de su madre,
pero a fin de cuentas hijos todos de un hombre y de una mujer)

Que todo tiene sus límites.
Pero que ese todo dependerá
de a qué lado de la cerca se siente
o desde qué lugar contemple el cielo.

Aun así, el mayor de los temores,
con el que juego al escondite,
al margen de que le ocurra algo
ante lo que no me pueda interponer,
es que acabe por parecerse a mí;
y un día, se descubra a si mismo en cuclillas
ante unos profundos y diminutos ojos de Ícaro,
kamikazes deseosos por contar estrellas,
repitiéndole con insegura convicción una afección
que antes me oyó a mí

y que ha planeado como un todo en su vida:
“no hagas nada que yo no haría”



Dedicado a mi hijo Adrián

Poema extraído del libro CONVIVIENDO CON EL CAOS de Óscar Alberdi

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DESDE EL CARIÑO

Creo recordar
que una vez
te tuve al lado o incluso
tatuada en el motor.

Que te jodan,
de verdad.

Y no es resentimiento,
no.
Es recapacitación
y un poco de análisis.

Que te jodan,
de verdad.

Por cada minuto
de desprecio,
por inculcar el miedo,
por crear rencor…
y te juro que nunca fui rencoroso.

Aún así,
que te jodan,
de verdad.


Por cada segundo
que estando a mi lado
me alejaste de ti,
porque tus manos
jamás aprendieron
cómo retenerme,
por alejarme de mí.

Que te jodan,
de verdad,
pero desde el cariño,
que eso nunca lo pierdo.

Poesía de José Naveiras García del libro PECADO DE SILENCIO.


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TU POEMA EN MI DIARIO

Más que el miedo el amor es raudo vuelo
No me dejes amor lleno de miedo,
Raudo vuelo de amor iré contigo
Enséname a volar y te consigo.

Solo lleno de nada, tal me quedo
Oh silencio de amor, cuanto te anhelo,
Si me escondo de ti no estoy contigo
Y no encuentro jamás lo que persigo.

Haz poema de ti mi pan a diario
Alimento de ti en el alma mía
El pan nuestro, Señor de cada día!

Tu belleza en mi vida sea escenario
Imagen de tu eterna poesía,
Detén tu vuelo aquí, en mi campanario!

Poema de Octavio Esquivel recogido en el blog TRÍPODE

BELLEZA CRUEL

Dadme un espeso corazón de barro,
dadme unos ojos de diamante enjuto,
boca de amianto, congeladas venas,
duras espaldas que acaricie el aire.
Quiero dormir a gusto cada noche.
Quiero cantar a estilo del jilguero.
Quiero vivir y amar sin que me pese
este saber y oír y darme cuenta;
este mirar a diario de hito en hito
todo el revés atroz de la medalla.
Quiero reír al sol sin que me asombre
este existir de balde, sobreviva,
con tanta muerte suelta por las calles.

Quiero cruzar alegre entre la gente
sin que me cause miedo la mirada
de los que labran tierra golpe a golpe,
de los que roen tiempo palmo a palmo,
de los que llenan pozos gota a gota.

Porque es lo cierto que me da vergüenza,
que se me para el pulso y la sonrisa
cuando contemplo el rostro y el vestido
de tantos hombres con el miedo al hombro,
de tantos hombres con el hambre a cuestas,
de tantas frentes con la piel quemada
por la escondida rabia de la sangre.

Porque es lo cierto que me asusta verme
las manos limpias persiguiendo a tontas
mis mariposas de papel o versos.
Porque es lo cierto que empecé cantando
para poner a salvo mis juguetes,
pero ahora estoy aquí mordiendo el polvo,
y me confieso y pido a los que pasan
que me perdonen pronto tantas cosas.
Que me perdonen esta miel tan dulce
sobre los labios, y el silencio noble
de mis almohadas, y mi Dios tan fácil
y este llorar con arte y preceptiva
penas de quita y pon prefabricadas.

Que me perdonen todos este lujo,
este tremendo lujo de ir hallando
tanta belleza en tierra, mar y cielo,
tanta belleza devorada a solas,
tanta belleza cruel, tanta belleza.


Poesía recogida en el libro de BELLEZA CRUEL de ÁNGELA FIGUERA AYMERICH

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