MI MUSA


¡Ahí está!
Caminando con aparente ausencia tangible
Belleza distraída
Sus pasos parecen alas que elevan su plácida fisonomía
hasta la ausencia total de mi cordura
Sus caderas me clavan el puñal de la insidia
con chorreante pigmento impúdico
Sus piernas elevan mis ansias
desterrándome de las profundidades de mi alma sometida
Sólo es una mujer, me repito
pero igualmente agonizo por ella
Entre tantas hoy
ella es mi musa, mi mimosa, mi diosa, mi inconcusa
Atormentado intento alejarme
pero abocado al error, siempre regreso a mi ilusión ilusa
desconcertante

Poema extraído del libro CUANDO TU VOZ ME NOMBRA de Jorge Álvarez Camacho

No hay comentarios :