ACERCA DEL JILGUERO

PARA empezar el día, anoto aquí
que de todos los pájaros que yo he visto y oído
el más mío de todos es sin duda el jilguero.
Es mucho más que un pájaro para mí, y al nombrarlo
mi infancia entera vuelve y de nuevo retorno
a aquella casa blanca que fue mía,
y a los campos aquellos, y al verano.

Y me veo a mí mismo en la mañana de oro
igual que en el comienzo prometedor de un mito
por vez primera oyendo un canto que venía
de dónde, de qué ser maravilloso y puro.
Escucha, escucha, niño, y acércate despacio
al lugar del que brota sin cesar
esa música hermosa. No hagas ningún ruido.
Y poco a poco llegas con tus pequeños pasos
hasta el pie de un almendro. Pero miras
hacia arriba y no ves más que hojas verdes
y cielo azul. Insiste. No te muevas, y observa
con atención. Insiste. Sí, ya veo, parece
que algo se está moviendo en esa rama.
Por fin, por fin lo ves: es un jilguero.
Lo ves por vez primera. Y lo ves para siempre.
Quién podría olvidarlo. Lo viste, sí. Y yo ahora
lo sigo viendo aún con nitidez
y apunto emocionado en mi cuaderno
ese cuerpo menudo que al cantar se estremece,
e intento dibujar también la gracia
de su rojo antifaz y la delicadeza
de su ropaje pardo que se adorna
con pinceladas blancas, amarillas y negras.
Canta, canta el jilguero en la mañana
remota del origen. Y después alza el vuelo
y se va por el aire. Mas desde entonces vibra
en tu oído, en mi oído y en nuestros corazones
su canto de aquel día, su milagroso canto.

    Poema recogido en el libro LA CERTEZA, escrito por Eloy Sánchez Rosillo

◘ Comprar en casa del libro
◘ Comprar en fnac
◘ Comprar en El Cortés Inglés

No hay comentarios :