EL NO SABER


La tarde de los cigarros
fue una fiesta.
Juntamos para una cajetilla.
La compramos con engaños.
Fumamos uno
(me atraganté con el humo)
y la escondimos
(nadie quería guardar la culpa).
Llovió aquella noche.
Amanecí feliz.
No tendría que volver
a fumar.

    Poema de Mario Rodríguez García que se recoge en el libro PROHIBIDO ARROJAR ESCOMBROS
◘ Comprar en casa del libro

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