INTERESES

No sé si cuando sus carnes se abrieron
y se aprendieron tersura y cicatrices
hablaron de en qué bando
lucharon sus padres.
Tal vez no lo hablaran tampoco
cuando el enemigo era
el pan de cada día,
la renta del mes
y los impuestos del año.

La verdad es que mi padre
murió antes de que a mí
me interesaran los suyos.
Y mi madre,
que nunca fue muy callada,
no hablaba de esas cosas.

    Poema de Mario Rodríguez García que se recoge en el libro PROHIBIDO ARROJAR ESCOMBROS
◘ Comprar en casa del libro

TE DESCUBRO

El silencio envuelve las palabras para poder oírte ...
y te descubro.
Te descubro en la música del agua,
en e l jugo de moms de tu boca
y en la hiel que expulsas gota a gota, eco a eco...

Voy a soñar con un leve roce de tus labios
y que mi piel se eriza en el contacto.

Para sacarte el corazón me basta sólo un beso.
Deja las dentelladas para luego,
ya vendrá la pasión en remolino a bebemos el alma
y entonces mi melena reflejará más clara el sol teñido.

No quiero que me olvides, sigue pensando en mí,
pero abrigado en el hueco de mis manos.
y si tú crees en lo que nace,
yo creo en ti y es suficiente.

MientraS tenga tu pecho para llorar
y puedas tú acariciar mis cabellos,
nada ni nadie podrá hacernos daño.

    Poema de Inmaculada Arrabal que se recoge en el libro AMAYAMAR
◘ Comprar en casa del libro
◘ Comprar en amazon

FUGA DE OTOÑO

racimos de mediodía
derraman oro en el cauce
de la tarde,
tras la lluvia la alegría
breve de sol en el arce,
en el chopo, en el castaño,
en el viento, luz en fuga
que desprende sueños –hojas–
azules, malvas y rosas
del otoño en el ocaso.

    Poema de Miguel Angel Prados que se recoge en el libro LA RAMA FLORECIDA CON EL CANTO
◘ Comprar en casa del libro
◘ Comprar en amazon España
◘ Comprar en amazon

VENUS DE PISCINA

Parada estás al borde,
con el cuerpo ensimismado,
dispuesta a competir contra ti misma.
No necesitas ninguna enseñanza,
no requieres la frase de los libros arcanos
para demostrar que el deporte
es locura. Basta un gesto
intimidador, unos brazos
de molino, una espalda de chopo duradero.
Entonces la lógica desaparece.

Tu bañador Speedo
te cubre el desnudo como una túnica
negra lo haría con un féretro.
No tienes ojos, o sí, los cubres con tus gafas
como el razonamiento de un filósofo
se tapa con círculos
verbales y con ejemplos oscuros.
Me pregunto si quieres ser madre, o por ahora
te basta con competir.

    Poema de Iván Carabaño Aguado que se recoge en el libro OCÉANO JAZZ
◘ Comprar en casa del libro