Sueño eterno
nadie despierta
esta vida vacua
es tan desierta.

Miro al cielo
solo arrecia
muerte oscura
dulce amnesia.

Mi poesía alimenta
descansaré algun día
el sonido de alegría
por sí solo se sustena.

Cualquier andar
conduce al mismo lugar
la sombría tumba
el la que debo descansar.

Que pierdo yo al pensar
con lo que quise olvidar
sus lagrimas me despiertan
y ya no puedo soñar.

Cual perro abandonado
al viento debo gritar
odio que este mundo
nunca pare de girar.

Paso a paso
su propio camino
de mi alma el ocaso.

    Poema por gentileza de Endika Álvarez que se recoge en su manuscrito que podrás encontrar en el siguiente enlance

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