SIN TI

Hace tiempo que te fuiste
y todavía no consigo encontrar
las palabras que puedan nombrar
tu ausencia.
Quizá la lengua no fue creada
con tamaño fi n.
Cómo limitarnos a usar
una palabra
para algo que ni siquiera
el corazón
—mi corazón—
puede contener.

Intento retenerte
—aunque sea en él—
y ni aquí ya consientes
quedarte durante los pequeños instantes
que todavía me dan motivo
para creer que volverás.

Intento imaginarte
a mi lado una vez más
pero a estas alturas eso ya es
inventarte.
Crear de la nada
un recuerdo que ya no existe
porque me sabe tan lejano
que no parece cierto
que un día fuiste mi verano
eterno.

Intento olvidarte
y creerme las excusas que salen
de las bocas que nunca te han rozado
—qué sabrán ellos
qué es un beso—.
Y creerme que no eras para mí
y que el día menos pensado
te dejo de pensar
porque el amor está a la vuelta de la
esquina
pero yo sigo aquí perdida
—en tu recuerdo—.

Intento respirar.
Al menos,
empezar por ahí.
Que no es lo mismo respirar
que coger aire
o no haberte conocido
que aprender a vivir sin ti.


Poema de Victoria Ash que se recoge en el libro BESOS DE NADIE